La publicidad se origina en Egipto, pero es en la Edad Media cuando se elabora la técnica de grabar manuscritos en planchas de madera. La competencias entre empresas se generó en la Industrialización (s.XIX). En el siglo XX aparecen otros medios de comunicación como la televisión, cine, radio, que compiten con los anuncios de prensa y carteles.
Su contexto principal es el mercado. Las bases que soportan el desarrollo de la publicidad son: El aumento de la produccion, desarrollo de los medios de comunicación, la lucha por el derecho a la libertad de expresion y la configuración de la profesión publicitaria.
El desarrollo económico plantea cuatro hechos que ocurren como el aumento de la competencia y el movimiento de compra venta, la diversificación de productos y servicios, al igual que los excedentes de los productos.
INFORMACIÓN GENERAL SOBRE LA PUBLICIDAD.
La publicidad es toda forma de comunicación ya sea por una persona física o jurídica, pública o privada con el fin de promover de forma directa o indirecta la contratación de bienes muebles o inmuebles.
NECESIDAD DE LA PUBLICIDAD.
Casi todos los publicitas dicen que la publicidad es necesaria, pese a que otros piensen que no.
La publicidad NO crea necesidades, las necesidades siempre están ahí y la publicidad aprovecha de esas necesidades para crear un deseo por un producto.
Publicidad no se puede considerar ciencia porque no se rige por ninguna ley.
Puede estudiarse como técnica dentro del marco de la sociología, biología, lingüística, scología ya que todas ellas poseen mecanismos filosóficos como Psiquicos de alta complejidad.
El arte es exploración, desviación, vanguardismo y eso no se corresponde realmente con la publicidad, ya que ésta tiene objetivos concretos, precisos, e incluso a veces vulgares, siempre a servicios de terceros.
LA PUBLICIDAD Y LOS NIÑOS = gran problemática
Desde mi punto de vista los niños han sido considerados como el público más indefenso ante la persuasión publicitaria, sobre todo por su ingenuidad, por lo que se considera que la publicidad dirigida a ellos debe estar especialmente regulada.
Los niños se convierten en un objetivo publicitario especialmente sencillo a causa de su fragilidad emocional, como manifestaba el presidente de una agencia de publicidad: “La base de la publicidad es hacer que la gente sienta que sin el producto se es un perdedor. Los niños son muy sensibles a eso. Si se les dice simplemente que compren algo no obedecerán, pero si se les dice que serán unos parias si no lo compran, se habrá conseguido su atención” (Jacobson y Mazur, 1995: 25).
Como es lógico, los spots pocas veces dicen las cosas tan claras como se acaban de expresar, sino que lo hacen de forma más implícita, y son los mismos niños quienes se encargan de extraer la conclusión a partir de la relación que establecen los anuncios entre producto y “estar al día”, gracias al perfeccionismo de la expresión audiovisual. En efecto, el mercado infantil es muy amplio y rentable, pero, además, no podemos perder de vista que trasciende la mera cuantía se las compras directas de productos infantiles.



